El Almagro sobrevive a sus impulsos suicidas

ALMAGRO

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CD GUADALAJARA

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Astillero, Agus, Josevi, Carlos García Buda, Pirri (Pedro, 73’), Luque, Santana, Pablo (Rami, 91’), Raúl (Moraga, 61’) y Juanlu. Álvaro, Cámara, Alcañiz (Carlos Valverde, 57’), Rangel, Álvaro Huertas (Beli, 57’), Pedro, Óscar Cabo, Aberto Heredia(Chiro, 66’), Dani Cabanillas, Nico Chafer y Moussa.
ÁRBITRO
López Caba, asistido por Díaz Rodriguez y Carrasco Hervás. Mostró cartulinas amarillas a los jugadores locales Pedro, Luque (2ª, 50’), Juanlu: y a los visitantes Óscar Cabo. Expulsó al delegado del Almagro, Paco y a Juanlu (82’). Roja a Moussa (92’).
GOL
No hubo.
INCIDENCIAS
Manuel Trujillo de Almagro. Unos 650 espectadores.

El Almagro lleva toda la temporada buscando un diagnóstico para lo que le pasa. Pues bien, habrá que buscar una segunda opinión, pero todo apunta a que su problema es que tiene tendencias suicidas. Los episodios se repiten una y otra vez: el Almagro controla el partido, se perfila para rematarlo y entonces… pasa algo, lo que sea, e intenta quitarse la vida. Este domingo, ante un Guadalajara que está en play off aunque por lo del Trujillo no se pueden colegir las causas, los de Chule dominaron la primera parte. No es que deslumbraran, pero fueron acumulando ocasiones, algunas muy claras, y agravios arbitrales, como para pensar que si seguían por ese camino los tres puntos se iban a quedar en casa. Pero no, porque nada más empezar la segunda parte Luque protestó hasta que le sacaron una amarilla, para, en la jugada siguiente, porfiar por un balón, con el codo arriba. López Cava lo expulsó, aunque quizás sea mejor decir que se expulsó el encajero.

El Almagro recurrió entonces a su versión más colectiva. Chule retiró a Pirri, que se mosqueó, para meter a Pedro, un trabajador muy cualificado. Incluso con uno menos, y a pesar de que el equipo alcarreño tuvo alguna, el Almagro pudo desnivelar la balanza a su favor en una contra que terminó en un más que posible penalti, pero a López Cava se le empañaban la vista cada vez que los calatravos pisaban el área y no lo vio. Como tampoco el de la primera parte, en el que un disparo de Santana se estrelló en la mano de Dani Cabanillas, separada del cuerpo, cortando la trayectoria.

Lo cierto es que el colegiado tuvo trabajo, porque además de las dos rojas, que fueron tres porque en la prolongación echó a Moussa, se tragó una cuarta a Buda en una jugada a la contra del Guadalajara.

Con el diagnóstico en la mano, el Almagro debería recurrir a un especialista, porque algo hay que hacer. La costumbre de tirar por la borda los partidos merece una reflexión seguida de una acción contundente. Con el Guadalajara buscando las cuerdas, recordando el mano a mano fallado por Pablo en el 19, un cabezazo del delantero local muy franco o una gran combinación entre Juanlu y Raúl, excelente el segundo hasta su lesión por cierto, que terminó en córner, el Almagro se pegó un tiro, ayudado o no por el colegiado, que ese es otro cantar, pero en el que los almagreños no tienen nada que hacer. Y gracias a que en la puerta calatrava vive un tal Astillero, que en los últimos minutos sacó una mano imposible a un tiro fuerte y cercano de Óscar Cabo, un punto se quedó en un Trujillo que quizás también tenga que reflexionar.

El punto es, al menos, una buena noticia. Sumar ante el Guadalajara no es para echarse las manos a la cabeza, pero sí para acudir al diván. Y será mejor hacerlo antes de que el Almagro termine el año en Mora. De momento, lo hará sin los expulsados Luque y Juanlu, ni Pablo y Santana, que vieron la quinta amarilla. Así, con esas tendencias, todo se complica mucho.

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