CIUDAD REAL, EN EL BOTTOM TEN DEL FÚTBOL NACIONAL

Steve Harvey es un columnista de Los Angeles Times. A él se debe el Bottom 10, es decir, el repaso semanal a los peores diez equipos de la liga universitaria de esa cosa parecida al rugby, pero sin su encanto, el fútbol americano. Harvey destilaba humor y un poco de mala leche. Un ejemplo, tomado al azar de una columna de hace ocho años: “Jurisprudencia: A los Cristianos de Texas, un miembro habitual del Bottom Ten en los 70 se le veta de por vida por ganar sus primeros nueve partidos este año”. Otro, de no hace tanto: “Los Mustang perderán este viernes en Houston. Una web de allí dice que quedan 1,723 asientos libres por seis dólares. Nosotros creemos que la Universidad puede pagar hasta diez dólares a los que vayan”.

La ESPN, la Eurosport americana a lo grande, le tomó prestada la sección, en la que siempre aparece el rótulo “Con nuestras disculpas a Steve Harvey”. Hacemos lo mismo, es decir, le pedimos disculpas a Harvey por llevar a cabo el Bottom 10 del fútbol español por provincias. Diez son, precisamente, las que no tienen representantes en el fútbol profesional, entendiendo este por el que empieza en Segunda B, lo que admite, por supuesto, matices, discusiones y tesis doctorales. Vamos por orden alfabético:

Ávila: Sea por lo que sea, a los jugadores no les convence. Turistas hay muchos, paseando por sus calles empedradas y admirando las murallas, pero el Real Ávila no es capaz de pasar de Tercera. La pasada temporada terminó en séptima posición, muy lejos de los puestos de play off a Segunda B.

Cáceres: Ni Plasencia, ni Trujillo,  Nalvamoral de la Mata… dice una canción. Pues ni esos ni la bella Cáceres. Será por el síndrome de Stendahl, pero el fútbol cacereño está paralizado. Son sus vecinos del Sur, los de Badajoz, los que se llevan la palma. Hay que recordar al Extremadura, al Mérida, al mismo Badajoz y ahora al Villanovense.

Ciudad Real: El descenso del Socuéllamos ha dejado huérfana a la provincia. Sin un “primus inter pares”, seis equipos se pelearán en Tercera por significarse, que por detrás llega el Calvo Sotelo, al que se espera para darle vigor al balompié provincial. Los equipos provinciales no dan con la fórmula. No funciona ni la cantera ni el dinero para dar el salto.

Cuenca: Aquí viene la segunda de las tres provincias castellano-manchegas que tienen el dudoso honor de aparecer en esta lista. El primer equipo de la capital, como el protagonista de la canción de Sabina, suele hacer turismo al borde del abismo y hace ya algún tiempo que se ha deslizado al lado marrón. Lo está intentando, pero no es capaz de salir de ahí.

Guadalajara: No se hace esperar la “tercera” provincia de nuestra comunidad, cuya carrera hacia abajo no tiene parangón. La conjuración mundial en contra del morado ha conducido al CD Guadalajara de la Segunda a la Tercera, por el momento, a pesar de la brillante gestión económica de sus dirigentes, que nadie reconoce por envidia o por miedo, según fuentes bien informadas en las redes sociales.

Jaén: Vive Dios que su presencia es inesperada, muestra, probablemente, de la misma conjura mundial contra el morado. Eso lo explicaría, pero queda sin respuesta el acompañamiento del Linares. Los dos equipos perdieron la categoría al mismo tiempo, dejando un enorme vacío que se extiende allende Despeñaperros, por el centro español, de Jaén a Ciudad Real, de Ciudad Real a Cuenca, de allí a Guadalajara y Teruel. Es contagioso parece.

Palencia: Me apuesto una cena a que la provincia que menos identifican los españoles en un mapa mudo es Palencia. A los futboleros les pasa lo mismo.

Teruel: Siguiente.

Orense: No hace tanto que el CD Orense estaba en Segunda División. Como tantos otros, desapareció y ahora el Ourense CF acaba de ascender a Tercera. Hasta ahora el mejor equipo de la provincia era el Bardabás, el Miguelturra de por allá.

Zamora: Después de un porrón de años en Segunda B, el Zamora bajó la temporada 14-15 a Tercera, dejando la provincia sin representación en el fútbol semiprofesional. El Villaralbo lo ha acompañado en la categoría, pero seremos discretos sobre su actuación esta campaña.

Ahí tienen el Bottom Ten, las diez provincias sin representación en Segunda B o una categoría superior. No hay mucho misterio, la verdad, pues corresponden, casi punto por punto, con las provincias que menos aportan al PIB español o ese concepto de moda, la Siberia española. Hay, con todo, tres excepciones. La primera es Cáceres, que está muy cerca pues es la 12ª provincia, por la cola en lo que a PIB se refiere. La tercera es Jaén, vigésima provincia por el “bottom” en PIB. La segunda nos tendría que hacer pensar: es Ciudad Real y somos la 19ª provincia por atrás en PIB. Sin embargo, estamos en el Bottom Ten. Algo no se está haciendo bien en nuestro fútbol.

 

P.D: Curiosamente, lo que coincide es el PIB total, no el PIB por habitante, parámetro en el que provincias como Palencia están mucho mejor situadas. El volumen, en este caso, sí parece contar.

Francisco J. Otero

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